Soñé que comía frutas
En serio, soñé eso. Estaba yo sentado en una gran mesa, que tenía un gran tazón de frutas (mis sueños siempre son a lo grande).
Alrededor de la mesa había varias personas sentadas, entre ellas, una niña de Zoey 101 que no dejaba de irritarme, mostrando su bocado todo el tiempo y hablando como voz de doblaje. No recuerdo quién más estaba ahí, quizás algunos Muppets. Siempre sueño con Muppets.
Lo interesante estaba en el tazón de frutas. Estaba lleno de pequeñas rebanadas de diversas frutas, perfectas para comerse con tenedor. La mayoría eran frutas amarillas o naranjas. Había melón, mango, durazno… la colada era la sandía. Y había un pedo mágico en todo esto, ya que si no se me antojaba la fruta que atrapaba mi tenedor, ésta se transformaba repentinamente en alguna que si quería.
Al despertar contemplé triste que no hay ninguna fruta en mi casa. Ni tampoco Muppets. Los sueños son tristes fantasías incoherentes, y aún así, solemos anhelarlos como si fueran parte de un mundo mejor localizado en nuestro subconsciente… o sólo cenamos fuerte la noche anterior.
Y ya, vayan a ver lo que puso Paco en el Ojo Rojo. Es sobre The Dark Knight (click aquí mero).







