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viernes, junio 12, 2009

La señora de las tortillas

La señora de las tortillas nunca pesa bien las tortillas. A veces da de más y a veces da de menos. En una ocasión me dio un kilo tan enclenque que creí que tenía adulterada su báscula. Pero hoy le pedí solo tres pesos de tortillas y casi completaba medio kilo. Mi teoría es que cuando le piden un kilo, procura darlo de manera inexacta aunque no tan obvia, pero cuando le piden menos siente feo y le pone más para compensar.

No es cierto, la verdad es que no se ve que lo haga con mala intención, más bien coloca las tortillas muy rápido, a veces no centra bien las tortillas y a veces si. Además, es amable y siempre me da bolsa.

-¿Este post qué?

-Nada, ¿con quién hablas?

martes, junio 02, 2009

Aleatoriedad

-En estos momentos estoy sintiendo un enorme antojo de una torta de jamón con queso blanco, queso amarillo con rajas, jitomate, aguacate y mayonesa. Y el antojo es muy específico, ya que quiero el tipo de bolillo de las tortas que venden en mi escuela, por lo que es difícil suplir el antojo de manera casera. Acabo de babear el teclado, no miento.

-¿Y mi tesis? ¿Y mi tesis? ¿Y mi tesis? Estoy presionándome sólo, si quieren pasen de largo.

-Me alejo de internet por unos días y es suficiente para conocer cosas de mí mismo que antes ignoraba... a quién engaño. Ayer soñé con twitter, estoy muy, MUY mal.

-Odio los comerciales en general. Me caga que salga Lolita Ayala supuestamente dando información médica para después vender placebos de genoma lab. Me cagan los comerciales en antros, donde los “chavos” “ligan” y “chupan”. Odio las campañas sobre producidas de coca cola, los de nike, los nacionales, los extranjeros, los que recurren al chantaje emocional para vender celulares, etc. ¿Será que no me gusta que me vendan cosas? Si la próxima vez que vaya al tianguis me madreo al de la fruta que dice “qué va a querer güero”, les aviso por acá.

-Fue mi cumpleaños y no me dieron nada. El hecho de que no sabían no es excusa. Y las felicitaciones tardías ya no valen. Son un público horrible, los odio a todos. De hecho no, pero me gusta el drama.

sábado, enero 24, 2009

Hablando de pesadillas

Estas fueron mis pesadillas del otro día. Curiosamente, una seguida de otra, con principio y fin muy bien marcados:

Pesadilla uno: Estoy esperando un microbús en una avenida muy culera (parecida al Bordo de Xochiaca), cuando de pronto noto que tengo una agujeta desabrochada. Me agacho para amarrarla cuando de pronto, me veo rodeado de cuatro malandrines que también se agachan como si fueran a marrarse las suyas. Sospecho gachamente de ellos, veo que mi micro se acerca e intento pararme, pero… ¡mis piernas no reaccionan! Después no pasa nada y comienza la pesadilla dos.

Pesadilla dos: Esta más bien es un sueño pacheco. Me veo rodeado por el equipo de doctores que compite para ganarse un puesto dentro del equipo del Dr. House, todo ocurre igual que el último capítulo que vi, cuando de pronto me enojo y les digo “no mamen, esto es un sueño y ya se lo que pasa en este capitulo porque lo acabo de ver… obvio, no es lupus, pendejos”, y entonces entra la doctora Cudy y comienza a filosofar acerca de los sueños, “es que muchas veces, lo último que hacemos en el día se queda fijo en tu mente y se manifiesta en tus sueños, como cuando estudias para un examen y sueñas con los temas que acabas de ver”. Yo le doy la razón y comienzo a comentarle acerca de los sueños recurrentes que he tenido, donde siempre estoy buscando una dirección o esperando un autobús o a que llegue alguien, o hablando por teléfono pero sin poder escuchar bien, y entonces ella comenta que en realidad era la primera vez que soñaba eso, pero que dentro de la estructura del sueño había recuerdos que, aunque parecen reales, son parte de ese mismo sueño. Justo cuando voy a preguntarle si ya se la había chupado al Dr. House, comienza la tercera pesadilla.

Pesadilla tres: Estoy cruzando la calle con mi novia, casi nos atropellan unos camiones pero no nos pasa nada. Ella me dice “apúrate, que quiero presentarte a mi amiga”. Volteo al otro lado de la calle y resulta que su amiga es Ana Claudia Talancón. Llegamos al lugar donde se encuentra su amiga y resulta que esta se ha transformado en Irán Castillo. Me presento con ella y se me queda viendo con cara de “¿quién es este pendejo?” y entonces interviene mi novia y se ponen a platicar un rato de cosas indescifrables. Al final, mi novia le muestra un anillo, yo le pregunto si ese anillo se lo di yo y ella me dice “¡No mames, nosotros no somos así!” y yo me quedo bien tranquilo. Entonces un camión se sube a la banqueta, nos atropella y comienza el sueño cuatro.

Pesadilla cuatro: Estoy en un concierto de rock con una banda muy extraña. El lugar del concierto es una especie de teatro con asientos de abajo hacia arriba, por lo que yo, que estoy en la última fila, no puedo ver nada. Alguien dice “vámonos pa’l frente, que va a tocar un sonic youth mexicano” (¿?), la gente se arremolina hacia adelante y yo me frustro porque no veo ni escucho nada, entonces veo que mis agujetas están desatadas, me agacho para amarrarlas y… ¡Mis piernas no reaccionan! Digo en voz alta: “¿Otra vez?” y me despierta mi propia voz.

Absténganse de comentar “ya deja las drogas” o “ya no cenes pesado” o "pinche David Lynch" y sáltense a la parte en que me cuentan su experiencia personal.

miércoles, septiembre 24, 2008

Hoy iba a postear sobre la gente que no sabe caminar en los tianguis

Pero de pronto me comenzó a doler la cabeza y ya no tengo ganas. Es lo malo de tener gripa, me dan muchos malestares pequeños, pero lo suficientemente molestos como para ignorarlos. Malditos mocos. Malditos mareos repentinos. Maldita tos con flemas. Maldita serie de Smalville, cada vez da mas hueva. ¿Y qué hago al respecto? ¿Cambiar el canal? No.

Lo bueno es que ya voy a entrar a mi servicio social (en Kuala Lumpur), entonces mis actividades diarias cambiarán abruptamente. De rascarme el ombligo en el sillón de mi casa, me rascaré el ombligo en un cubículo de oficina. A huevo.

En fin, ¿van seguido a los tianguis? ¿Han notado como hay mucha gente que no sabe moverse en multitud? Pues eso es tema de otro post.

¿Huelen eso? Creo que así huelen los regresos no deseados. Parece que ahí vienen LOS DODOS. Muajajaja…

jueves, agosto 21, 2008

Ya mero posteo...

Mientras tanto, amen a Garfield:


Todo el Garfield posible aquí.

Y también pueden ver mis reseñitas a las hellraisers en el Ojo Rojo. AQUÍ.