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lunes, agosto 31, 2009

Asesino

Por mucho tiempo mantuve mi vida en pausa, pero no más. A partir del día de hoy me convertiré en asesino. No lo haré por un sueldo, ya que considero que eso le daría sentido a mi nueva vocación. Para qué matar por una razón, si se puede matar por capricho.

Matar a todas las personas no sería prudente. Necesito un modus operandi, un modelo de selección caprichoso, pero al mismo tiempo sin sentido. Aún no lo decido, tal vez tenga que matar a un par de individuos al asar para después buscar un patrón. El arma homicida es un asunto que tampoco he definido.

Mi primera víctima será la señora de la tienda. Llegaré como siempre a pedir un litro de leche, una cajetilla de cigarros mentolados y un gansito. La señora sonreiría como siempre, según ella para aparentar amabilidad. Yo pensaría, como siempre, que intenta ligarme. Entonces tomaría mi arma homicida (¿una pistola, un cuchillo, un pedazo de vidrio, una estopa?) y le haría pagar su atrevimiento. No limpiaría la escena, por muy sangrienta que fuera y correría directo a mi casa. Conociendo mi calle, nadie diría nada. Tal vez el perro que duerme fuera de la tienda intentaría delatarme. Tal vez lo eliminaría a él también. Tal vez eso traiga más atención e indignación hacia mí, lo que acabaría prematuramente con mi nueva profesión…

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Cuento inconcluso. Ficción. Por favor, no llame a la policía.

miércoles, marzo 25, 2009

El espíritu de las bromas obvias

Un día Manuel estaba revisando el Internet porque quería saber cuánto iban a costar los boletos para el concierto de Metallica. Mientras el revisaba la página del amo de los boletos en un café Internet, al lado tenía a su amigo el Carlos diciendo pendejada y media.

Manuel dio clik en la pestaña que decía precios y vio con amargura que no le iba a alcanzar para ninguno de los dos precios propuestos a menos que pidiera prestado o vendiera su cuerpo (más factible resultaba lo primero). Después dio clik en la pestaña que decía “Nota importante” y leyó en voz alta:

“Se prohíbe el acceso con cámaras fotográficas, de video, grabadoras, cualquier equipo de grabación de audio o video, con alimentos, armas, bebidas y animales.”

Carlos sintió una gran emoción, como la que siente el camionero al ver a una pareja besándose afuera de un hotel, y se apuró a decir con el tono burlón más molesto que pudo producir: “¿No dejan entrar animales? Tssss, ya estuvo que no fuiste”.

De pronto apareció un espíritu luminoso con forma de anciano. Todos en el café internet se sacaron de onda. El misterioso viejecillo sacó su guadaña mágica y le cortó los testículos a Calos. Manuel no podía creer lo que veía y sólo atinó a preguntar “¿Quién eres y por qué haces esto?”. El viejecillo contestó “soy el espíritu de las bromas obvias, estoy aquí porque tu amigo superó el límite establecido de bromas obvias que puede decir un ser humano sin perder sus genitales. Está claramente estipulado en los pergaminos del mar muerto, pero supongo que a ustedes los humanos les resulta una lectura muy vieja y obsoleta. Me voy, tengo una partida de dominó pendiente con el duende de las frases hechas. Nos vemos”.

domingo, julio 13, 2008

Escarabajo

Preparándome para meterme a bañar, noto que hay un escarabajo en el piso donde está la regadera. Qué dilema. Me da demasiado asco como para quitarlo de ahí con mi mano, pero tampoco me animo a matarlo. Debo hallar una solución. Tengo una cita con Laura y debo estar aseado, pero no puedo hacerlo si hay un bicho ahí. Me vomitaría.

Observo. Veo que hay un hoyo en la coladera. Seguramente el escarabajo vino de ahí. Debo pensar cómo regresarlo, pero sin tocarlo. Busco algún objeto con el cual pueda enviar a ese bicho por la coladera. Buscando a mí alrededor veo una bandeja roja en el lavabo. Tengo una idea.

Tomo la bandeja y comienzo a llenarla con agua. Mi plan es que al arrojársela al bicho, éste se vaya por la coladera. Es un plan perfecto. Ni le hago daño ni tengo qué tocarlo. Soy un genio.

Al llenar la bandeja roja, me preparo mentalmente para lanzársela al escarabajo. Debo hacerlo con suficiente fuerza para que el bicho se vaya por el hoyo. Me decido a hacerlo, tomo impulso y arrojo el agua.

El escarabajo es revolcado por el agua, de manera que queda colocado boca arriba. Ni siquiera se acercó al agujero de la coladera. El bichejo intenta reincorporarse, pero el piso mojado no se lo permite. Lo intenta con una desesperación francamente angustiante. Sólo se escucha el fuerte golpetear de su caparazón en el azulejo.

Creo que la cagué. Para sanar mi error, pienso que es mejor empujar al bicho con la misma bandeja en lugar de arrojarle agua. Acerco la bandeja al bicho intentando empujarle. Sin embargo, cuando estoy a punto de tocarlo, me resbalo y aplasto al bicho con mi codo.

Creo que cancelaré mi cita con Laura.

jueves, junio 19, 2008

Acelero, freno, claxon. Acelero, freno, claxon. Claxon, claxon, recto. Acelero, acelero, acelero.

Historia de un letrero

Iba caminando por la calle cuando de pronto me encontré con un indigente pidiendo limosna en la calle. Tenia un letrerito que decía “ayúdeme, soy ciego”. Lo cierto es que nadie le dejaba una sola moneda. Era deprimente.

Tomé el letrero y escribí un nuevo texto en la parte de atrás. Suelo traer un plumón en mi bolsa para estas ocasiones. Es raro, pero la gente no acostumbra llevar plumones en sus bolsas, y uno que si tiene un plumón en la bolsa es tachado como loco.

En fin, dejé el letrero en el piso, procurando que el nuevo texto estuviera de frente y a la vista de todos. Lo curioso es que el nuevo mensaje del letrero hizo que el indigente recibiera más limosna de la que había soñado en su vida.

El letrero decía: “Puto el que no coopere”.

La homofobia en México no tiene límites…

jueves, abril 10, 2008

Esta primavera...

Cuando uno cree que lo ha visto todo en esto de los blogs, llegan unas blogueras vampiro y lo quieren matar a uno. Un muchacho emplumado ya dio su versión de los hechos. Y ahora las blogueras vampiro no se quieren quedar calladas.

Lo que no saben es que han desatado la furia del Taquero Narcosatánico, y que la venganza tiene la aprobación del Maligno.

Habrá codicia.

Habrá violencia.

Habrá machetes.

Habrá chacos hechos de cebollitas de cambray.

Habrá un trompo de pastor alemán.

Habrá carne de gato en salsa verde.

Y habrá Boing de mango.

Taquero Sangriento (There will be fat people)


Daniel Day Lewis.

Robert De Niro

Al Pacino.

Monica Belluci

Naomi Watts

Laura Elena Harring

Y Christian Bale…

Estarían buenos para salir en la versión cinematográfica de esto, pero dudo que acepten.

En el 2008, el oscuro simbrará el terror en la tierra a través de un hombre… que usa delantal y gorrito.



Taquero Sangriento (There will be fat people)


Próximamente en este blog… si al Taquero Narcosatánico no le da flojera a la mera hora.

sábado, marzo 15, 2008

La vara

Ahí va “el Güero”, regresando a la escuela después de un intenso fin de semana. Está crudo.

Maldita sea, otra vez es lunes. Ya no aguanto la escuela, me cae que un día de estos me voy a salir para tocar canciones en los micros o algo.

Es que eso de ver siempre las mismas cosas es muy aburrido. El mismo pinche auditorio. Los mismos salones bien dados a la chingada. La misma señora de la limpieza de toda la vida, ¿Cuántos años tendrá? ¿200?

Mi escuela está toda cutre. Hasta el pastito está todo culero, lleno de basura y… ¡Ah chinga! ¿Qué es eso que está ahí clavado en el piso? Parece un pinche palo, una vara. Tiene algo escrito con letras rojas en un costado. Dice: Pivote universal, no desprender.

Pinche gente loca. Seguro lo pusieron los “ociólogos”, o alguien de “Filosofía y yerbas”. Me vale verga, lo voy a quitar…

No, pus si lo atoraron machin, no sale el puto palo…

No mamar, ni lo puedo mover, seguro lo pusieron aquí para darse por culo y que no se les moviera el palo, pinches putos…

A ver, ya está aflojando. Va pa’ fuera. Uno, dos…

Al retirar la vara, se hizo un agujero en el piso que fue creciendo progresivamente hasta que absorbió todo a su paso, poniendo fin al mundo y a la humanidad. Sus últimas palabras fueron:

“Vale verga, nunca me chingué a la Claudia”