La vida es bella como para gastarla viendo blogs… es el primer pretexto que me llega a la mente para no postear. Lo cierto es que no he estado muy inspirado últimamente (nomás hay que checar el post de abajo para darse cuenta de eso).
En fin, lo bueno es que el buen gusto nunca se pierde, y para demostrarlo, aquí está una colección de dichosos conejos. Estos simpáticos animalitos han estado engalanando la cabecera de este desafortunado blog en recientes semanas, y para que no los olviden, me dispongo a publicarlos periódicamente en un post.
Vean nomás que bellos animales, siempre dispuestos a compartir su inmensa sabiduría.












Deberían pagarme por postear, quizás así le echaría ganas y ya no le provocaría miedo a
Eliza. Pero no, así es esto de los blogs, una actividad triste y solitaria en la cual una bola de ingratos trabajamos de a gratis para enriquecer a Google. Y con lectores temerosos. Me caen bien todos mis lectores, algún día voy a hacer una premiación o algo así bien bonito, pero ahorita no tengo ganas.
¿Ya vieron la mamada de al lado? Me refiero al Twitter, no a mi perfil. Aunque ese también es una mamada. El Twitter es una cosa inútil, sólo se ponen frases de lo que uno hace en ese momento. Seguro a alguien se le ocurrió poner “estoy escribiendo en twitter” una y otra vez. Ya nada es original. Todos somos una bola de Tarantinos, reciclando ideas una y otra vez. Y nos gustan los pies de Uma Thurman. Bueno, a mí no, están bien feos.
Chale, este post se está alargando inútilmente, no se hasta donde voy a llegar. Creo que la supuesta falta de inspiración de la que hablaba al principio del post es una mentira. En realidad nunca he escrito con alguna inspiración o idea. Como ahora.
¿Han probado los choripanes? Yo no, ¿cuando vamos por unos? El viernes no, tengo cita con el dentista. Ok, el domingo está bien, nomás no me hables de Maradona, ni de Jesucristo, ni de ningún otro profeta drogadicto.
Pues ha llegado el final del post, pueden bajar por la escalera de la derecha hacia el infierno. Nomás aguas, ahí violan.